Desvirgando la moto

A pesar de llevar sólo dos semanas con la moto nueva, y 741 kilómetros recorridos de los primeros 1000 kilómetros antes de hacer la primera revisión de rodaje, no hemos podido resistir la tentación de hacer una primera ruta, corta pero intensa, fuera del asfalto.

Poco a poco vamos haciéndonos con los mandos de la moto y disfrutando cada kilómetro que con ella recorro. Lo primero fueron unos escarceos por los pueblos cercanos, ya sea aprovechando para tomar un refresco, comer o simplemente pasearnos. Pero llegado el fin de semana mi tutor en estas aventuras sobre dos ruedas me planteó hacer una pequeña ruta alrededor de Torrelaguna, en la sierra norte de Madrid, con una pequeña salida por el campo. Y fue una primera experiencia inolvidable.

Ésta fue, a grandes rasgos, la ruta que realizamos Michael Corleone, Calambres y un servidor que escribe.

El corto viaje hasta Torrelaguna se hizo pesado, pues estas motos se disfrutan más por el campo o carreteras secundarias que por autovías o carreteras rectas a 110 kilómetros por hora. Por suerte el campo está precioso en esta época del año, gracias a todas las lluvias de esta primavera. Y la sierra de Madrid es espectacular.

Lo primero fue llenar los depósitos, que uno nunca sabe si se va a perder o no, pero mejor no arriesgar. Y después de eso, echar un primer vistazo al comienzo de la ruta: maravilla de panorama…

Nos ponemos en camino pronto, que el calor empieza a hacerse notar bajo tanto casco, guantes, chaqueta, pantalones y botas.

El campo, para un inexperto como yo, es muy traicionero. Me aseguraron que me caería varias veces. No fue así, pero sin duda ello se debe a lo extremadamente conservador que fui en mi modo de conducir. Aún así sé que me caeré tarde o temprano. En ese caso, prefiero quedarme con el mensaje que me dieron mis compañeros: es mejor caerse cincuenta veces en el campo que una vez en la carretera, porque ésta podría ser la primera y la última.

El campo es bonito, agradable, y la naturaleza sobrecogedora. Pero sobre la moto es baches, polvo, arena y grava, curvas, derrapes, socavones y la suspensión vibrando como si fueras a quedarte con el manillar en las manos y la moto por otro lado. Pero las estampas merecían la pena…

Tras muchas vueltas llegamos al mirador del Atazar. Qué mejor sitio para tomar una cerveza fresquita rodeado de tantos moteros que ya estaban allí esperándonos (claro, como que ellos fueron por carretera, y nosotros campo a través…).

Después de remojarnos el gaznate, seguimos la ruta y pasamos por un lago precioso…

Y nos dieron ganas de remojarnos de verdad, porque había gente con canoas y barcos, unos cuantos…

Y para acabar esta pequeña ruta, aperitivo de las grandes que están por venir, coronamos la cumbre como campeones…

Volvimos a Torrelaguna a tiempo de quedar con mis padres, que estaban de turismo, y recuperar las fuerzas con unas migas del lugar…

La comida fue el marco final perfecto para repasar la ruta, comentar detalles y valorar lo importante que es tener la cabeza amueblada cuando vas en moto. Y esto último viene a colación porque nos enteramos que ese mismo día, un motorista de unos 37 años moría en un accidente en una carretera cercana a la nuestra. No sé de quién fue la culpa: el estado de la carretera, un coche, o el propio motorista. Pero reconozco que durante la ruta sentí miedo cada vez que las motos deportivas nos adelantaban a toda velocidad, como si sus pilotos estuvieran dentro de un circuito, invadiendo nuestro carril o el contrario y con un desprecio total y absoluto por la integridad física y seguridad propia y ajena.

Espero que tomemos conciencia de una vez del problema que supone el exceso de velocidad y la valentía mal entendida cuando conducimos una moto. Los conductores de coches y responsables del estado de las carreteras también tienen sus deberes, pero ello no es objeto de esta entrada.

Prefiero quedarme con una imagen, más bucólica y placentera que esta noticia trágica sobre el accidente. La tomé en medio del bosque, junto a un pequeño río por el que varias personas navegaban con canoas. Idílico lugar para soñar con lo que más nos apetezca…

Con esta breve ruta queda desvirgada mi moto y con esta breve entrada, se hace lo propio con la sección RUTAS POR ESPAÑA.

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